Gestión de Prensa · Cobertura Negativa
La primera reacción ante una nota negativa suele ser la peor: responder de inmediato, en caliente, sin verificar los hechos ni definir un objetivo claro para la respuesta. La gestión de una cobertura negativa no se trata de eliminarla —eso rara vez es posible ni deseable— sino de decidir con criterio si vale la pena responder, cómo hacerlo y qué se quiere lograr con esa respuesta.
No toda cobertura negativa requiere la misma respuesta. Una nota que reporta una opinión crítica de un cliente o del mercado, aunque incómoda, es distinta de una nota con datos factualmente incorrectos. La primera rara vez amerita una respuesta pública inmediata; la segunda sí, porque un error factual sin corregir se replica en otros medios que citan a la fuente original.
Estos tres mecanismos suelen confundirse, pero responden a situaciones distintas y se solicitan de forma diferente.
El canal correcto es directo y privado: contactar al periodista o al editor —no publicar la queja en redes sociales primero— con evidencia específica del error factual y una propuesta concreta de corrección. Un mensaje efectivo identifica el error con precisión (citando la frase exacta), aporta la fuente que confirma el dato correcto, y propone el texto de corrección sugerido, en lugar de solo señalar que "hay un error" sin especificar cuál. Los medios chilenos suelen tener un proceso interno de corrección cuando la solicitud es específica, respetuosa y está respaldada con evidencia verificable.
Una relación sólida y sostenida con medios —construida antes de que ocurra una crisis— facilita enormemente la gestión cuando aparece cobertura negativa. Esto es parte de por qué la gestión de prensa continua importa más que la gestión reactiva de crisis puntuales.
FAQ
Gestión de Prensa · Presse
Diseñamos protocolos de comunicación de crisis y gestionamos la relación con medios antes, durante y después de una cobertura negativa.